¿SALARIO EMOCIONAL O ECONÓMICO? LOS PROFESIONALES PREFIEREN TRABAJOS QUE PROMETEN CONCILIACIÓN Y BENEFICIOS

Todos hemos escuchado alguna vez la frase “el cliente siempre tiene la razón”, lo cual lleva a concluir que lo más importante para las organizaciones son sus clientes; sin embargo, hay algo incluso igual de importante y son los colaboradores, el capital humano y los creadores de valor en las empresas.

La tendencia fijada en el colaborador, según expertos, aumentó una vez llegó el confinamiento causado por la pandemia, al mismo tiempo que se intensificó el trabajo remoto y, para sorpresa de muchos, dicha modalidad mantuvo o mejoró la productividad de los trabajadores.

De acuerdo con el MinTIC, durante la pandemia se incrementó el teletrabajo y, con respecto a ello, en el 2020, 209.173 empleados trabajaban bajo esta modalidad, lo que representó un incremento de 71 % en comparación con el 2018; de igual manera, al 2020, el 56% de las empresas en el país estaban en proceso de implementación de este modelo. Dos años más tarde, según la más reciente encuesta realizada por LinkedIn, en tendencias globales de selección, el 63% de las personas consideran más importante, a la hora de aceptar un trabajo, opciones de conciliación, beneficios y la flexibilidad de laborar de forma autónoma, suplementaria y móvil, antes que el salario.

“Vemos que es más llamativo un empleo que ofrezca un mejor salario emocional, que les permita a los trabajadores sentir bienestar en todos los aspectos. Ese interés que hoy por hoy tienen las personas es un llamado para que reinventemos en las empresas la manera en que nos relacionamos con nuestro cliente interno”, aseguró Katherine Triviño, coordinadora de Bienestar y Calidad de Vida de Compensar.

Precisamente, tras la pandemia, son varias las organizaciones que dan interés al capital social con el que trabajan, buscando mejorar sus procesos corporativos a nivel de talento humano, esto con el fin de contribuir a que los empleados logren un balance ideal entre la vida personal y la laboral, no solo porque reconocen que es imperativo darle una mejor calidad de vida a sus trabajadores, sino porque brindar las herramientas adecuadas para fomentar el bienestar colectivo, como una buena cultura corporativa, genera una mayor productividad, fomenta el desarrollo de la creatividad y la innovación, entre otras ventajas competitivas.

En Colombia, el modelo de conciliación o equilibrio entre la vida personal y la laboral no hace parte del ADN de la mayoría de las compañías; sin embargo, esto viene cambiando gracias a empresas que concentran sus esfuerzos en brindar herramientas que permitan encontrar dicho equilibrio, ejemplo de ello es Compensar, que ha venido trabajando de la mano con la fundación Más Familia y particularmente su iniciativa EFR (Empresa Familiarmente Responsable).

Para Roberto Martínez, director de la iniciativa EFR, es primordial dar a entender que los temas relacionados con el bienestar, la conciliación y el balance, no son solo de importancia para las mujeres, o para los padres de familia, sino que las empresas deben entender y aceptar la diversidad que existe en su interior, no solo de género, sino en aspectos como la raza, el origen, la orientación sexual, entre otras, y crear espacios y beneficios que se acomoden a todas a las personas.

“Aquí trabajamos un enfoque en el que todos juntos construimos bienestar, desde la dirección, desde el estilo de liderazgo, desde los beneficios, pero también se construye desde el relacionamiento con los compañeros la forma de comunicarse, de construir ambiente laboral, de desarrollarse y utilizar de manera adecuada las oportunidades y programas que brinda la organización”, dijo Triviño.

La coordinadora de Bienestar y Calidad de Vida de Compensar también asegura que es muy importante implementar mecanismos de escucha, frente a las necesidades que surgen en el día a día y que cada vez son más dinámicas.

Destaca que en Compensar actualmente se cuenta con doce mil colaboradores, que hacen parte de diferentes segmentos y formas de trabajo, pero que además tienen estilos diversos y percepciones de vida múltiples, por lo que el primer reto es adecuar programas de bienestar que integren estrategias que se puedan adaptar a los planes de beneficios de acuerdo con las necesidades de cada individuo, tales como:

  • Emocional: a través del cual se ha logrado triplicar las capacidades de atención psicológica y emocional para las familias.
  • Físico: con el cual se ha aumentar un 50% el acceso a programas de cuidado físico.
  • Familiar: que busca integrar a las denominadas familias multiespecie, logrando crear una comunidad que hasta el momento cuenta con mil familias con mascotas.
  • Financiero: pretende incentivar la formación financiera de los colaboradores, a través de estrategias de coaching financiero a demanda para los proyectos personales.
  • Estrategias de autocuidado: herramienta con la cual se ha enviado a dos mil teletrabajadores kits de bienestar.

El segundo reto es darles a conocer esta información, para lo cual se han apoyado en una estrategia denominado “bienestar a la carta” que se maneja a través de una plataforma tecnológica que hoy les permite contar con un 96% de cobertura entre sus empleados, exponer una oferta integral de bienestar y conocer los desafíos y sueños de los trabajadores.

Así las cosas, es importante reconocer que los nuevos modelos de trabajo, la implementación de herramientas en pro del bienestar de los colaboradores y una constante evolución de la cultura organizacional de las empresas logrará un mayor impacto social, económico y ambiental en Colombia.

Foto: Tomada de Pexels

Fuente: Compensar