Avianca logró la intención de compra del 50% de sus bonos

En medio de la crisis que afronta, la aerolínea Avianca anunció que más de 50% de los tenedores de bonos globales de su emisión, por US$550 millones, aceptaron la nueva oferta de la compañía para ampliar el plazo de pago a 2023 con nuevas garantías, “con lo que se alcanza la condición mínima para seguir adelante con la oferta”, indicó la firma.

 

Se trata de una oferta que Avianca Holdings lanzó en los mercados internacionales a mediados de agosto, para intercambiar la totalidad de sus bonos no garantizados con vencimiento en 2020, ascendente a US$ 550 millones, por nuevos bonos garantizados.

 

“Con esta transacción, los tenedores de bonos existentes que participaron quedan obligados a intercambiar en las condiciones pactadas en el memorando de oferta de intercambio, obteniendo garantías reales y manteniendo los mismos términos financieros actuales en una primera etapa”.

 

Además, los compradores de los bonos adquirieron el compromiso de extender el plazo automáticamente, por tres años (mayo de 2023) y con un cupón de 9%, al momento en que se confirme la inversión anunciada por United Airlines, Inc. y Kingsland Holdings Limited por al menos US$ 250 millones.

 

La compañía explicó que esta inversión está sujeta a que se llegue a un acuerdo amplio con los acreedores y a la extensión del bono existente por parte de los tenedores”.

 

Sin embargo advierten que a la fecha, si bien el proceso va por buen camino, aun no alcanza la participación suficiente para satisfacer las condiciones de dicha inversión”.

 

Para quienes no participaron en esta primera etapa, se extendieron las mismas condiciones hasta el día 11 de septiembre, plazo luego del cual ya no podrán intercambiar los bonos existentes y fecha en que se tendrá el resultado final del intercambio y se definirán los pasos a seguir en relación con la intención de inversión de United y Kingsland.

 

Así mismo, Avianca informó que ha dado cumplimiento a las obligaciones derivadas de la emisión de bonos ordinarios 2009, puestos en subasta el 25 de agosto de ese año.

 

La compañía finalizó el pago de la serie C, que se encontraba garantizada por un Patrimonio Autónomo constituido con la Fiduciaria Bogotá S.A., el cual sirvió como fuente de pago de las obligaciones de la compañía.